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miércoles, 24 de agosto de 2011

05 Los beneficios de la Sangre


05
LOS BENEFICIOS DE LA SANGRE

Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?          
Hebreos 9:13-14.


E
l Antiguo Pacto establecía diversos tipos de sacrificios, en general, suponía en el ofrendánte, la  conciencia de que la muerte a causa del pecado estaba sobre él, por ello había que ofrendar el sacrificio para que le fuera aceptado de parte de Dios. La sangre del sacrificio debía ser rociada, porque representaba la vida misma (Lv. 17:11).

J
esucristo, como el “Cordero de Dios” que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), se presentó como el sacrificio perfecto y su  sangre, a diferencia del antiguo pacto, no cubre sino limpia completamente todo pecado. Por ello el hombre perdido y sin esperanza puede ser salvo por medio de la sangre, que fue derramada en la cruz del Calvario por el Cordero de Dios. La Biblia declara que el cristiano es elegido por Dios Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre (1 P. 1:2-3), como consecuencia podemos gozar de sus beneficios, algunos de ellos son:

1.             PURIFICA: El cristiano debe conocer y experimentar los beneficios de esa sangre bendita, puesto que desde que recibió a Jesucristo en su corazón, empezó a actuar en la nueva vida hasta ser presentado puro delante del Señor, y vivir para siempre con Dios. La ley dada por medio de Moisés establecía que todo pecado debía ser purificado con sangre, a través de un sacrificio (Lv. 14:25), y en el libro de Hebreos, se dice que casi todo es purificado con sangre, conforme a la ley de Moisés (He. 9:22). La palabra “purificado”, se traduce del griego Katharizo, que significa: limpiar y liberar de toda mezcla (Strong G2511), lo que indica que la sangre de Cristo limpia cualquier tipo de pecado (2 Co. 5:17).

2.             EN ELLA HAY REDENCIÓN: La palabra “redención” se traduce del griego Lutroo que quiere decir: liberar contra recepción de un rescate (Strong 3084), esto significa liberar mediante el pago de un precio de rescate, por eso la obra de Jesucristo redimió a los hombres de toda iniquidad (Tit. 2:14), Él nos rescató de la vana manera de vivir que se heredó de los padres (1 P. 1:18), de la esclavitud de la tradición, y el único pago de rescate fue la preciosa sangre de Jesucristo.

3.             QUITA EL PECADO: En el Nuevo Testamento se enseña que la sangre de los toros y de los machos cabríos no pueden quitar los pecados (He. 10:4), sino que sólo la de Cristo, quien realizó una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados (He. 10:12) de toda la humanidad (1 Jn. 2:2). La sangre de Cristo quita el pecado, porque en Él no hay pecado. (1 Jn. 3:5). La palabra “quitar” se traduce del griego airo que significa levantar, llevar, tomar  arriba o afuera (Strong 142), por lo que Cristo llevó nuestros pecados sobre su hombro, los tomó para que ya no los cargara el creyente.

4.             LIMPIA DE TODO PECADO, 1 Juan 1:7: Cuando se habla de limpiar se refiere a la palabra griega Katharizo que significa: hacer limpio, limpiar de la contaminación del pecado y declarar limpio o puro (Strong 2511), lo que indica que la sangre de Cristo limpia al creyente de todo pecado, e incluso enfermedades, como al leproso que le dijo a Jesús que si Él quería podía limpiarlo (Mat 8:2).

5.             LIMPIA LA CONCIENCIA, Hebreos 9:14: La sangre de Cristo limpia la conciencia de obras muertas, lo cual permite al creyente servir a Dios. La conciencia se refiere, según el diccionario VINE, a “aquella facultad mediante la cual se llega a saber la voluntad de Dios, como aquello que está dispuesto a gobernar la vida, por ejemplo: el sentido de culpa delante de Dios (He. 10:2)” y por otra parte, la conciencia es “aquel proceso de pensamiento que distingue lo que considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así impulsando a hacer lo primero y a evitar lo último”.

Utilizando estas definiciones comprendemos que la sangre de Cristo es suficiente para limpiar el pensamiento del creyente, fortaleciéndole la conciencia para que distinga claramente (1 Co. 8:7), entre lo que proviene de Dios y no dejarse influenciar por lo que proviene del enemigo.

6.             TENEMOS PERMANENCIA EN EL HIJO, Juan 6:56: El acto de la Cena del Señor, proporciona permanencia en el Hijo, puesto que Cristo afirmó que quién comiera su carne y bebiera en su sangre, permanecería en Él, y Él en el (creyente).

7.             TENEMOS COMUNIÓN, 1 Corintios 10:16: “Comunión” se traduce del griego Koinonia, que significa: tener en común, compañerismo, la parte que uno tiene en cualquier cosa, participación, un compañerismo reconocido y gozado (Strong 2842). Los creyentes tienen compañerismo con Cristo, por medio de la participación de la Cena del Señor.

8.             NOS ACERCA A DIOS, Efesios 2:13: La Biblia dice que en otro tiempo, el hombre anduvo lejos de Dios, desobediente (Ro. 11:30), sin embargo, a través de la sangre de Cristo, fue hecho cercano a Dios. La sangre de Cristo cambia el corazón para acercarnos a Dios.

9.             HAY ENTRADA AL LUGAR SANTÍSIMO, Hebreos 10:19: El lugar Santísimo era el lugar del Tabernáculo construido por Moisés, en donde estaba el Arca del Pacto, que representa la presencia de Dios; pero ahora por la Sangre de Cristo tenemos entrada al verdadero Lugar Santísimo, para conocer al Señor más de cerca y gozarnos en Él.

10.         NOS SANTIFICA, Hebreos 10:10: La sangre de Cristo sobre la vida del creyente santifica y regenera, por ello no debemos menospreciarla, ni tenerla en poco, ya que Dios castigará a aquel que la tenga por inmunda (He. 10:29).

11.         NOS TRAE PAZ, Colosenses 1:20: El Señor trae la paz a la vida del creyente por medio de su sangre, con el propósito de reconciliarlo con él Padre , y presentarlo, santo, sin mancha e irreprensible. (Col. 1:22).

12.         NOS HACE APTOS, Hebreos 13:20-21: “Apto” se traduce de la palabra griega Katartizo, que significa: hacer apto, equipar y preparar (Strong 2675). La sangre de Cristo hace apto al creyente para hacer Su voluntad, quitando o agregando aspectos en su vida que le permitirán crecer y ser edificado.

13.         ES SEÑAL DE UN NUEVO PACTO, Hebreos 8: 8-13: Dios establece un nuevo pacto, con mejores promesas que el anterior. Jesús es el mediador del nuevo pacto (He. 12:24), que se selló con sangre e hizo suficiente ese sacrificio, de una vez y para siempre, por lo cual somos partícipes y herederos de todas las bendiciones que vienen tras él.

14.         NOS DA VIDA, Juan 6:53: Cuando participamos de su carne y de su sangre, tenemos vida. La palabra “vida” se traduce del griego zoe, que significa: vida como la tiene Dios, aquello que el Padre tiene en sí mismo y que Él dio al Hijo encarnado que tuviera, vida en sí mismo y que el Hijo manifestó en el mundo (Strong 2222). Esta vida eterna, es la posesión presente y real del creyente debido a su relación con Cristo (Jn 5:24; 1 Jn 3:14), que algún día se extenderá al cuerpo, garantizado por la resurrección de Cristo (2 Co. 5:4; 2 Ti. 1:10).

15.         NOS QUITA HERENCIAS ANCESTRALES NEGATIVAS, 1 Pedro 1:18-19: Este pasaje indica que fuimos redimidos de la vana manera de vivir heredada de los padres, por medio de la sangre de Cristo, es decir, el sacrificio de Jesús hace libre al creyente de herencias de maldición familiar, puesto que la genética de maldición en el creyente es cambiada a la genética bendita del Hijo de Dios. La Sangre de Cristo corta cualquier lazo generacional de maldad, para andar en novedad de vida.

C
on estos beneficios se entiende el gran amor de Dios para sus hijos (Jn. 3:16), ya que Cristo vino a reconciliar todas las cosas “de las que están en los cielos como las que están en la tierra (Ef. 3:10-11; Col. 1:20; He. 9:23-24). Debemos saber que la sangre de Cristo fue derramada una sola vez para salvación y es rociada para purificación y perfeccionamiento hasta el día en que todo sea perfecto.

lunes, 22 de agosto de 2011

06 El BAUTISMO EN AGUA



Por tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la madurez, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.
  Hebreos 6:1-2 RV95
“Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”      
Mateo 28:19




D
ios ha dejado a su pueblo mandamientos, estatutos, leyes y ordenanzas para que se conduzca agradablemente delante de Él; las dos ordenanzas establecidas por Jesucristo en el Nuevo  Testamento son: la Cena del Señor y el Bautismo en Agua, por lo tanto debemos cumplirlas. En el momento que recibimos a Jesucristo en nuestro corazón, nuestro espíritu nace de nuevo (Ef. 2:1-2), luego en el bautismo en agua nuestra alma recibe la primera ministración (Ro. 6:1-11); en el momento de la resurrección, el cuerpo nacerá de nuevo,  y será transformado de un cuerpo de corrupción a uno incorruptible, en un abrir y cerrar de ojos (1 Co. 15:52).   Cuando el creyente no se bautiza las ataduras permanecen en él, pero por medio del bautismo es liberado de muchas de ellas.

E
n el libro de los Hechos de los Apóstoles, leemos que el eunuco etíope iba de regreso de adorar de Jerusalén, leyendo las Escrituras, pero no las entendía, por ello Felipe le anunció el evangelio y luego lo bautizó (Hch. 8:27-40).  La palabra bautismo se traduce de la palabra griega baptizo, que significa: sumergir repetidas veces, ser inmerso, purificar por inmersión o sumergirse, ser hecho limpio con agua y sumergirse uno mismo (Strong G907), esto nos indica que el bautismo nos purifica. También se traduce de bapto que significa: mojar o empapar, ser teñidos o tomar el color de (Strong G911), usada del teñido de vestidos, de sacar agua introduciendo una vasija en otra más grande, etc. Se deriva de Baptista que es el proceso de sumersión e inmersión (Strong G910).

El Diccionario Océano Uno, dice: Sumersión es meter una cosa debajo (dentro) del agua o de otro líquido. La palabra bapto identifica la práctica que realizaban los artesanos que fabricaban telas con el propósito de teñirlas de un color determinado. Para ello sumergían las telas en un recipiente o mueble, o aún en agujeros hechos en la tierra impermeabilizados con estuco u otro material, los cuales contenían el tinte del color deseado.

Había varios recipientes u hoyos, que contenían diferentes matices. Según el color que desearan, así se elegía el recipiente en el cual estaba el líquido que les serviría para “mojar” la tela. Esto nos enseña que cuando el cristiano se bautiza es teñido del color de Cristo.  El bautismo en agua tiene varios beneficios, algunos de ellos son:

1.             PERDÓN DE PECADOS, Hechos 2:38: La Biblia enseña que por medio del arrepentimiento y el bautismo Dios perdona nuestros pecados, porque somos purificados y limpiados. La palabra perdón se traduce de la palabra griega aphesis que significa: liberar, poner en libertad y soltar de la cárcel de pecado (Strong 859), indicando que el bautismo en agua nos libera del pecado y rompe ataduras.

2.             LIBERTAD DE LA ESCLAVITUD, 1 Corintios 10:2: La Biblia indica que cuando el pueblo de Israel cruzó el mar rojo fue bautizado en la nube y en el mar, pasando de ser esclavos a ser libres. Libertad se traduce del griego eleutheria, que se significa: ser libre de vivir conforme a nuestros placeres (Strong 1657), dando a entender que el bautismo nos libera de vivir en pecado, idolatría, hechicería, brujería, la vana manera de vivir heredada de nuestros padres (1 P. 1:18), para obedecer a Cristo.

3.             DEBILITAMIENTO DEL HOMBRE VIEJO, Romanos 6:1-11: Este pasaje nos indica que hemos sido bautizados en la muerte de Jesucristo. La palabra “muerte”, en este pasaje, se traduce del griego thanatos que significa: la separación del alma del cuerpo, dejando el cuerpo de funcionar y volviendo al polvo (Strong 2288). Esto nos indica que el bautismo reduce a la impotencia el viejo hombre (Mt. 12:29), para que el nuevo hombre pueda crecer y hacerse robusto. Cuando el cristiano no se bautiza, el hombre viejo es fuerte y lo domina, llevándolo a pecar.

4.             SEPULTADOS, Ro. 6:2-4; Colosenses 2:20: En Gn. 3:19 después que Adán pecó el Señor le dijo:"con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque del polvo eres y al polvo volverás”, esto nos enseña que todo hombre debe morir para regresar a la tierra de donde fue tomado, pero el Señor dejó el bautismo para hacernos uno con Jesucristo en su muerte y resurrección, cumpliendo de esta forma Gn. 3:19

Sepultura se traduce del griego sunthapto que significa: sepultar con, juntamente (Strong 4916); se utiliza solo en sentido metafórico, de la identificación del creyente con Cristo en su sepultura, tal como es expuesta en el bautismo (Diccionario Vine). Cuando somos sumergidos en el agua somos sepultados al pecado, juntamente con Jesucristo, de tal forma que como consecuencia ya no podemos practicar el pecado; y cuando somos levantados, resucitamos juntamente con Él.

5.             RESUCITAMOS PARA ANDAR EN NOVEDAD DE VIDA: La palabra resucitar tiene su origen en la raíz griega sunegeiro que significa: levantar juntamente con (Strong 4891) y se utiliza de la resurrección espiritual del creyente con Cristo (Ro. 6.4) De la misma forma como cuando el Señor Jesucristo resucitó tenía un cuerpo espiritual, cuando somos levantados de las aguas del bautismo, resucitamos juntamente con él y somos cambiados para caminar en novedad de vida.

6.             BUENA CONCIENCIA, 1 Pedro 3:21: El Diccionario Vine dice que regenerar es destacar el inicio de un nuevo estado de cosas en contraste con el viejo y la palabra conciencia se traduce del griego suneidesis que significa uno conociendo con y el testimonio dado de la propia conducta por la conciencia (Strong 4893), es decir, conciencia es el proceso de pensamiento que distingue lo que considera moralmente bueno o malo, alabando lo bueno, condenando lo malo, y así impulsando a hacer lo primero y a evitar lo último (Diccionario Vine). 

Antes de llegar al Señor, nuestra conciencia estaba llena de pecado, de tal manera que aunque su función era redargüirnos cuando cometíamos pecado, ya no lo hacía, pero en el momento que llegamos al Señor obtenemos una conciencia neutra, que distingue lo bueno o malo y luego en el bautismo obtenemos una buena conciencia (1 Co. 2:12-15).

7.             CONVERTIRSE EN DISCÍPULOS, Mateo 28:19: El Señor Jesucristo dijo que el que creyera en Él y fuera bautizado, sería constituido en su discípulo, por lo tanto, el bautizarnos nos habilita para llegar a ser discípulos, es decir, ser trasladados de la categoría de oyente y de creyente a la de discípulo.

8.             PARTICIPAR DE LA RESURRECCIÓN, Romanos 6:5: En este pasaje, la palabra resurrección viene de la palabra griega anastasis que significa: un levantamiento (Strong 386) (ana: arriba y jistemi: poner en pie; Strong 450 y 2476), por lo que los cristianos que escucharon del bautismo, tuvieron la oportunidad de bautizarse pero no lo hicieron, y murieron sin esa condición, no resucitarán.


C
uando nos bautizamos estamos mostrando obediencia y amor al Señor, porque cumplimos una ordenanza que Él ha dejado, por eso es necesario que cada creyente lo haga, para que al mismo tiempo de obedecer, obtenga cada uno de sus beneficios.

07 LA CENA DEL SEÑOR



"Por tanto, cuando os reunís, esto ya no es comer la cena del Señor" "Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que Él venga."
1 Corintios 11:20,26


E
l Señor Jesucristo dio instrucciones a sus Apóstoles de que se enseñara a los discípulos a guardar todo lo que Él mandó (Mt. 28:20 2 P. 1:19); además, dejó la garantía que el Espíritu Santo recordaría todo lo que dijo (Jn.14:26). La Biblia nos muestra las dos ordenanzas dadas por el Señor: el Bautismo en agua, y la Cena del Señor (Lc. 22:19).  La Cena del Señor es también llamada Santa Cena en atención a su solemnidad y que el participante deberá hacerlo buscando el rostro del Señor, y la oportunidad de ser ministrado en su ser integral.


D
ESARROLLO





1.             UN EJEMPLO EN EL ANTIGUO PACTO, Éxodo 12.

Se encuentra en la Pascua (del hebreo Pesaj que quiere decir pasar por alto, gozo y alegría. Strong 6452). Las instrucciones que el Señor dio a Israel para celebrarla eran:
a.       Matar un cordero por familia (v.3-4),
b.       El cordero debería ser sin defecto (v.5),
c.        Impregnar parte de la sangre en los postes y dinteles de las puertas de las casas (sólo la primera vez v.7),
d.       Comerlo completamente pasado por el fuego (v.10), con pan sin levadura y hierbas       amargas (v.8), y
e.       Debía hacerse con fe; ceñidos los lomos, sandalias en los pies y cayado en mano (v.11).

Estas instrucciones enseñan la actitud que se debía tomar en lo personal y colectivo (v. 47). Los participantes fueron bendecidos con liberación (v. 51). Esta fiesta tenía un significado hermoso: el recordatorio de haber sido libres por el Señor con mano poderosa, de la esclavitud de Faraón en Egipto (Ex. 13:14). Era una fiesta ordenada para Israel (Ex. 13:10), pero ahora la Biblia nos enseña que tenemos un MAYOR PACTO CON MEJORES PROMESAS (He. 8:6), por ello la Iglesia de Cristo no celebra la Pascua, porque Cristo es su Pascua (1 Co. 5:7).

2.             EN EL NUEVO PACTO
Fue en el Nuevo Testamento que el Señor estableció la Santa Cena, como recordatorio de su sacrificio por nuestros pecados.

3.             JESUCRISTO EL CORDERO DE DIOS
Dios prometió a Abraham que se proveería a sí mismo de un cordero (Gn. 22:8). Cuando Jesús vino al profeta Juan el Bautista, éste lo identificó como "el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn. 1:29). Antes de ir a la cruz el Señor Jesús se reunió con sus discípulos (Mt. 26:20), para celebrar la fiesta de la Pascua; allí incorporó el pan y el vino, estableciendo de esa forma un pacto nuevo, BASADO EN SU CUERPO Y SU SANGRE (Mt. 26:26-27), mostrando los planes de bendición de Dios para su pueblo: la liberación de la esclavitud del pecado a través del sacrificio del Hijo Jesucristo (1 Co. 15:57).

4.             DIOS ES UN DIOS DE PACTOS
A través de la Biblia encontramos que Dios hace pactos con el hombre para bendecirlo: Noé (Gn. 9:9), Abraham (Gn.17:2,7); también el hombre hace pactos: Booz y su pariente (Rut 4:4-6). Los pactos eran garantizados con diversas prendas o elementos: el Arco iris (Gn. 9:12-13), la circuncisión (Gn. 17:10,13) y sandalias (Rut 4:7-8). El Nuevo Pacto (2 Co. 3:6), hace cercano al pecador (Ef. 2:12-13), y hace viejo al pacto anterior (He.8:13); es garantizado (Gá.3:15), con la sangre de Cristo (1 P. 1:18-19; He. 10:29; Ap. 1:5). La sangre derramada por el Cordero de Dios es el Nuevo Pacto (Mt.26:28), es pacto del perdón de pecados, de la paz con Dios (Ro.5:1).

5.             LA CENA DEL SEÑOR, Mateo 26:17-39; Marcos 14:12-26; Lucas 22:7-20; Juan 13:1-30; 1 Corintios 11:23-34; Juan 6:48-66

a.             FUE ESTABLECIDA POR JESÚS: La noche que fue traicionado, el Señor la indicó "haced esto en memoria de mi" (Lc. 22:19), que tiempo después le fue revelado al Apóstol Pablo (1 Co. 11:23-25). Es una ordenanza que se debe obedecer (Mt. 28:20; Jn. 8:31; 1 Jn. 3:22).

b.             LOS ELEMENTOS, EL PAN Y EL VINO: Cuando muchos discípulos no comprendieron la enseñanza de comer del pan que descendió del cielo, se apartaron (Jn. 6:60, 66), tiempo después el Apóstol Pablo invita a discernir el cuerpo del Señor al tomar el pan y el vino (1 Co. 11:29). En este acto participamos simbólicamente, no literalmente, de la carne y sangre del Señor (Jn. 6:52-56).

i.         El Pan, Lucas 22:19: El Señor dijo que Él era el pan vivo que descendió del Cielo (Jn. 6:51). En Juan 6 habla de su carne, su cuerpo: que es verdadera comida (del griego brosis: comida, alimento. Strong 1035). Cuando el Señor dijo "esto es mi cuerpo que por vosotros es partido, dado", enseña el simbolismo del acto, que se refiere a la consubstanciación (realidad de Cristo en el acto no en los elementos).  Simboliza la comunión con los hermanos, que siendo muchos, somos parte del cuerpo místico de Cristo que fue partido (1 Co. 12:12), y que para estar en Él, debemos amarnos los unos a los otros (1 P. 1:22); también nos recuerda que ya no somos huérfanos, sino hijos de Dios (Jn. 14:18; 1 Jn. 3:1; He. 12:9).

ii.       El Vino, Mateo 26:27-28: La sangre (haima. Strong 129), es esencia de la vida (Lv. 17:11), y el Señor la presentó como verdadera bebida (posis: bebida, representado en el jugo de las uvas o vino. Strong 4213), cuando dijo "esto es mi sangre", la cual es derramada para vida. Representa la comunión con el Señor, ya que la sangre derramada significa perdón de pecados (He. 9:22), y paz del hombre para con Dios (2 Co. 5:19) por la que tenemos entrada al Lugar Santísimo donde está el Señor en su trono de gracia (He. 4:16).

6.       ES SÓLO PARA LOS SUYOS
En Éxodo 12:43 y 48 se prohibían que los extranjeros participaran de la Pascua, a menos que se circuncidaran. Posteriormente el Señor Jesús sirvió la Cena a sus discípulos (Mt. 26:25-30), quienes al escuchar que alguien lo traicionaría le preguntan ¿Seré yo Señor? (Mt. 26:22), porque aunque reconocían el señorío de Jesús, tenían temor de ser traidores, lo que nos enseña que la Santa Cena es para llevarnos a una reflexión  (Jn. 6:54; Fil. 1:6).

7.       PROPÓSITOS

  1. Recordar la muerte y resurrección del Señor, 1 Corintios 11:24: El alma tiende a olvidar las bondades de Dios (Sal.103:2), por lo que uno de los objetivos de la Cena es recordar el sacrificio del Señor en la cruz (Fil. 2:8), para mantener viva la esperanza (Ro. 5:2), y estar apartados para Él (1 Jn. 3:3).

  1. Tener vida eterna en sí mismos, Juan 6:51, 53: Al juzgarnos a nosotros mismos en la Santa Cena (1 Co. 11:28), debemos despojarnos de lo que no conviene y desagrada a Dios y para que Él nos limpie (1 Jn. 1:9).  Cuando comemos la Santa Cena estamos comiendo a Cristo y su vida (Zoe), está en nosotros (Jn. 6:57).

  1. Tener comunión con Dios: Conduce a buscar la limpieza del alma y si se permanece firme, se tiene la vida de Él (Jn. 6:56).

  1. Fortalecerse, sanar y tener vida, 1 Corintios 11:30: Las consecuencias de no tomar la Cena en la comprensión y actitud espiritual adecuada son: debilidad, enfermedad espiritual y física, y hasta muerte física, por ello al participar de la Cena como agrada al Señor, recibimos: fortaleza, sanidad espiritual y física, y vida física adicional.


  1. Tomar su Imagen: La sangre contiene la genética, esta es la razón por la que los hijos se parecen a los padres (Gn. 5:3), cuando participamos de la sangre estamos introduciendo la genética Divina en nuestra vida, para despojarnos al viejo hombre (Ef. 4:22), y así tomar la imagen del nuevo hombre (1 Co. 15:48), hasta llegar a la estatura del varón perfecto, nuestro Señor Jesucristo (Ef. 4:13).

  1. No ser juzgados con el mundo: Al hacer uso del juicio personal, guiados por el Espíritu Santo, somos redargüidos de pecado (Jn. 16:8), lo que nos conduce al arrepentimiento y a estar en la voluntad de Dios (2 Co. 7:10).

  1. Mantener el poder de la salvación, Hechos 2:42, 46: Es una oportunidad para gozar de la misericordia de Dios para restauración (1 Co. 11:28), por lo que debemos participar.

8.       INSTRUCCIONES EN LA CENA DEL SEÑOR

  1. En su memoria: No debemos acercarnos a su mesa como un rito (Mt. 15:8), sino en memoria de su sacrificio, en su honor (1 Co. 11:24-25), anunciando que a través de su muerte, Él pagó la deuda del pecado: pasado (Ef.2:1-2), presente (1 Jn. 2:1), y con la expectativa futura "hasta que Él venga", es decir, lleva implícito el anuncio de su resurrección y retorno, porque Él vive (Lc.24:5), produce gozo y alegría a los que han alcanzado el perdón de pecados (1 Co. 15:14).

  1. Discernir el cuerpo del Señor: Es distinguir que lo que se hace, no solamente en una ceremonia física (Lc. 22:15), sino un acto con un alto contenido espiritual: es la sustancia del pan que representa el cuerpo de Cristo (Col. 1:18a), al entender que en su cuerpo "Él llevó el castigo de nuestra paz, que fue herido por nuestras transgresiones y que por sus llagas fuimos curados" (Is. 53:5). También es amar al hermano como Él nos ama (Jn. 15:12), para no ser culpado del cuerpo y de la sangre del Señor (1 Co. 11:29).

  1. Participar dignamente: No se habla de ser perfectos para participar (Lc. 22:31-32), sino de buscar la perfección en Él (Mt. 26:75); es la oportunidad de juzgarnos a nosotros mismos poniéndonos a cuentas con Dios (1 Co. 11:28), no guiados por el alma, porque ésta tiende a auto justificarse (Lc. 12:19), sino por medio del Espíritu Santo, el cual nos guía a toda verdad (Jn. 16:13). Participar dignamente es reconocer nuestra condición de debilidad y pedirle ayuda para evitar ser juzgados por el mundo y no ser acusados por el diablo.

  1. No por ritualismo: Cuando no se discierne el cuerpo del Señor, se practica como una ceremonia (1 Co. 11:20-22), lo cual no se debe hacer porque ha sido advertido específicamente por el Señor a través del Apóstol Pablo.

  1. En la comunión del Espíritu Santo: La cena fue preparada en un aposento alto (Lc. 22:12), figura de la búsqueda de la comunión con Dios (Ex. 24:15-16).

  1. Periodicidad, 1 Corintios 11:25b: La Biblia no indica las veces que se debe participar, ni mínimo ni máximo; sin embargo, indica que se debe hacer constantemente

L
a Cena del Señor es un banquete, es una fiesta de liberación y bendición preparada para el pueblo de Dios; para ponernos a cuentas y buscar la comunión con Él, por lo que debemos participar solemnemente y a la vez gozosos de que se nos haya dado la oportunidad de recibir tal bendición por medio del sacrificio del Señor.